Toy Story
Woody, Buzz y compañía: figuras y juguetes de la saga.
Sobre toy story
Toy Story tiene una particularidad divertida: es una película sobre juguetes que generó juguetes, y muchos de ellos replican objetos que en la ficción ya eran de coleccionista. Eso ha creado un mercado con bastante fondo.
Las líneas no son todas iguales. Desde 1995 ha habido muchas oleadas de producto, de fabricantes distintos y con calidades muy diferentes. Las figuras parlantes originales de los noventa, las líneas de gran tamaño, las de coleccionista con articulación completa y las de gran superficie no tienen nada que ver entre sí ni en precio ni en acabado. Antes de comprar conviene saber de qué línea es la pieza, y por eso se indica en la ficha cuando se sabe.
Los mecanismos son el punto débil. Muchas de estas figuras hablan, tienen alas que se despliegan o cordones que activan frases. Son las partes que fallan: el tirador que ya no vuelve, el altavoz que suena distorsionado, las pilas sulfatadas que se han comido los contactos. Comprueba siempre que lo que tenía que funcionar funciona, y si no funciona, que se diga en la ficha — aquí se dice.
Los detalles que buscan los coleccionistas. El sello en la suela de la bota, que en algunas piezas replica el de la película. Los accesorios completos: sombreros, cascos, alas, cinturones. Y el estado de las calcas impresas, sobre todo en Buzz, cuyos adhesivos de pecho y alas se levantan con el tiempo y son muy visibles.
Sobre los tejidos. Las figuras con ropa —Woody, Jessie— tienen el problema añadido de la tela: se mancha, decolora y coge olor. La ropa original cosida no se sustituye fácilmente, así que una figura con la camisa manchada difícilmente se recupera del todo.
Conservación: lejos del sol, que decolora tanto los plásticos de colores vivos como las telas, y sin pilas dentro durante el almacenaje.
Todo se puede ver y probar en la tienda de Zaragoza antes de comprar.



