Cuadros personalizados
Lienzos y cuadros enmarcados, muchos con diseño propio que no se vende en tiendas.
Sobre cuadros personalizados
Lienzos impresos y cuadros enmarcados. Buena parte de lo que hay en esta sección son diseños propios, hechos aquí, que no están en el catálogo de ninguna tienda.
Lienzo o enmarcado, cuál elegir. El lienzo —tela impresa tensada sobre bastidor de madera— no lleva cristal, pesa muy poco y tiene un acabado mate que no refleja la luz de la habitación. Es lo que mejor funciona en paredes con ventanas enfrente. El cuadro enmarcado con cristal o metacrilato protege más la impresión y da un acabado más formal, pero pesa bastante más y refleja.
La medida importa más que el diseño. Es el error más común: se compra un cuadro que gusta mucho y en la pared se ve diminuto. La regla práctica es que una pieza sobre un mueble ocupe entre dos tercios y tres cuartos del ancho del mueble. Sobre un sofá de dos metros, un cuadro de 40 cm se pierde; hace falta uno grande o un conjunto de varios. Las medidas están en cada ficha justamente por esto.
La altura de colgado. Centro de la pieza a unos 145–150 cm del suelo, que es la altura media de la mirada. Si va sobre un mueble, deja unos 15–20 cm entre el mueble y el borde inferior para que se lean como un conjunto y no como dos cosas sueltas.
Cómo colgar según la pared. Un lienzo pesa poco y aguanta con un clavo de acero o una alcayata pequeña. Un cuadro enmarcado con cristal pesa bastante más y pide taco y tornillo, y en pladur taco específico. Para nivelar sin sufrir: marca el punto, cuelga, y comprueba con el nivel del móvil antes de dar por hecho que está recto.
Conservación. El sol directo decolora cualquier impresión, y en un lienzo el efecto es más rápido porque no hay cristal que filtre. En baños y cocinas, la humedad puede destensar el lienzo con el tiempo; si tiene que ir ahí, mejor enmarcado.
Se pueden ver en la tienda de Zaragoza, donde además se aprecia el tamaño real, que en foto engaña siempre.



















