Raw

Cartas sueltas sin graduar: desde comunes de un euro hasta ilustraciones especiales de importación.

Sobre raw

«Raw» es como se llama en el mercado a la carta suelta que no ha pasado por una empresa de graduación: viene sin losa, tal cual salió del sobre o de la colección de alguien. Es el grueso de cualquier colección y la parte más divertida de mirar.

Cómo se lee una carta. Abajo suele estar el número —por ejemplo 056/094—, que dice qué puesto ocupa dentro de su expansión; cuando el primer número es mayor que el segundo, es una carta «secreta», normalmente de las más buscadas. El símbolo junto a ese número indica la rareza. Y las siglas —V, VMAX, VSTAR, EX, GX— son el tipo de carta dentro del juego, que además condiciona el precio porque marca en qué sobres puede aparecer.

El estado es la mitad del precio, y se mira en cuatro sitios. Las esquinas, al trasluz, buscando blanco asomando; los cantos, pasando el dedo; la superficie, inclinándola hacia una luz para ver rayas y marcas de dedos; y el centrado, comparando el marco de arriba con el de abajo. Una carta con centrado malo puede valer la mitad que la misma carta bien centrada, y eso no se ve en una foto de frente mal iluminada.

Por qué comprar raw en vez de graduada. Porque es muchísimo más barata y porque, si la carta está bien, siempre puedes graduarla tú después. Quien compra raw con ojo y gradúa está haciendo justo eso: pagar precio de carta suelta por algo que, con suerte, vuelve valiendo bastante más. El riesgo es tuyo, y por eso el precio es otro.

Fundas desde el primer día. Una carta buena sin funda se estropea sola: el roce en una carpeta, la humedad, el sol de una estantería. Una funda cuesta céntimos y es la diferencia entre conservar el estado y perderlo.

En las fichas de esta categoría verás idioma, expansión, rareza y número de carta cuando el título los indica, y las taras si las hay. Todo se puede ver en mano en la tienda de Zaragoza: con cartas, verlas en persona cambia mucho.