Otras miniaturas

Escalas grandes, maquetas y miniaturas de otras marcas.

Sobre otras miniaturas

Todo lo que no es 1:64: escalas grandes, maquetas y miniaturas de marcas europeas clásicas. Es el terreno del detalle, donde una pieza puede tener puertas que abren, motor replicado y tapicería impresa.

Las escalas que se manejan. La 1:43 es el estándar histórico del coleccionismo europeo —Solido, Burago y compañía—: tamaño manejable, precio contenido y muchísimo catálogo. La 1:24 y la 1:18 son las de vitrina: bastante más grandes, con apertura de puertas y capó y un nivel de detalle que se aprecia sin lupa. A partir de ahí, cuanto mayor la escala, más espacio y más presupuesto.

Materiales. La mayoría son *die-cast*, metal inyectado con partes de plástico: pesan, se sienten sólidas y aguantan bien el tiempo. Las hay también de resina, que permiten formas más finas y tiradas cortas de modelos que en metal no salen rentables, pero son frágiles y normalmente no tienen partes que abran. Una pieza de resina caída de una estantería suele romperse; una de metal, abollarse.

Qué mirar antes de comprar. Las piezas móviles: que las puertas y el capó cierren bien y no bailen. Los retrovisores y limpiaparabrisas, que son lo primero que se rompe y lo que más cuesta reponer. Las calcas y pegatinas —dorsales, patrocinadores— que no estén levantadas por las esquinas. Y la caja original, que en escalas grandes es parte del valor: una pieza sin su caja y su peana vale bastante menos.

Sobre las maquetas montadas. Una maqueta montada por alguien no es una miniatura de fábrica: el valor depende casi por completo de la calidad del montaje y del pintado. Bien hecha puede ser preciosa; mal hecha, con pegamento a la vista y calcas plateadas, no la quiere nadie. Se compra con los ojos, no por la marca de la caja.

Conservación: lejos del sol y sin humedad. El polvo en escalas grandes es un problema real, así que una vitrina cerrada compensa.

Se pueden ver en mano en la tienda de Zaragoza antes de comprar.