Decoración

Chapas, banderas y cuadros para vestir un garaje, una sala de juegos o una pared vacía.

Sobre decoración

Todo lo que sirve para que una pared deje de estar vacía: chapas metálicas, banderas, carteles luminosos y cuadros. Es la categoría más práctica de la tienda y la que más gente compra sin ser coleccionista de nada.

Por dónde se empieza a decorar una pared. Por decidir si quieres una pieza grande que mande o un conjunto de varias pequeñas. Lo que peor funciona es lo intermedio: tres o cuatro piezas de tamaño medio repartidas sin criterio dejan la pared con aspecto de tablón de anuncios. Si vas a hacer un conjunto, mejor muchas piezas juntas y bien alineadas —tipo mosaico— que pocas separadas.

La altura. El error más común es colgar demasiado alto. La referencia que usan los montadores de exposiciones es situar el centro de la pieza a unos 145–150 cm del suelo, que es la altura media de la mirada. En un garaje o una sala de juegos donde se está de pie se puede subir un poco; sobre un sofá o una mesa, se baja.

Materiales y dónde va cada cosa. La chapa metálica aguanta humedad y cambios de temperatura, así que es la apuesta segura para garajes y trasteros. La tela de las banderas absorbe humedad y coge olor, mejor en interior seco. El neón LED necesita un enchufe cerca o pilas, y conviene mirar el consumo y si lleva interruptor propio. Y los cuadros y lienzos piden pared interior sin humedad y lejos del sol directo, que decolora la impresión.

Sobre el montaje. En pared de ladrillo o cemento, taco y tornillo, sin más. En pladur, taco específico de pladur — una chapa grande colgada de un clavo en pladur acaba en el suelo, y en el proceso hace un agujero considerable. Para piezas ligeras y no permanentes, las tiras adhesivas de doble cara aguantan bien siempre que la pared esté limpia y no sea gotelé.

En las fichas están las medidas de cada pieza. Y todo se puede ver en la tienda de Zaragoza, donde además se ve montado y da ideas.