Peluches
Peluches de otras décadas y de series que ya no se emiten.
Aquí todavía no hay nada
Prueba a quitar algún filtro, o echa un vistazo al catálogo completo.
Sobre peluches
Peluches de otras épocas y de licencias que ya no se fabrican. Es una categoría que se compra con el corazón, pero que también tiene sus criterios.
La etiqueta es lo primero. En un peluche, la etiqueta cosida dice el fabricante, el año y a menudo la licencia. Es lo que separa un peluche oficial de época de una imitación de mercadillo, y también lo que permite datarlo. Un peluche al que le han cortado la etiqueta pierde bastante valor de coleccionista, precisamente porque ya no se puede acreditar qué es.
Qué mirar en el estado. Las costuras, sobre todo en las uniones de brazos y orejas, que es donde primero se abren. El relleno, que no esté apelmazado ni haya migrado dejando zonas huecas — eso suele ser señal de lavados agresivos. Los ojos y la nariz, que estén los originales y bien fijados; los de plástico duro a veces se sustituyen y se nota. Y el pelo: un peluche que ha sido muy querido tiene el pelo apelmazado en las zonas de agarre, y eso no siempre se recupera.
Sobre la limpieza. Un peluche antiguo no se mete en la lavadora sin pensarlo: el relleno se apelmaza, las costuras viejas ceden y los ojos pegados se pueden soltar. Lo que funciona es limpieza en seco por zonas, con un paño ligeramente húmedo y jabón neutro, y secado al aire lejos del sol. Si tiene mecanismo de sonido, agua ninguna.
El olor cuenta. Es el defecto que más se calla y el que más devoluciones provoca: humedad, tabaco o guardado en sótano. Se puede mejorar con aireado prolongado y bicarbonato, pero un olor muy asentado en el relleno es prácticamente imposible de quitar del todo. En las fichas de aquí, si una pieza huele, se dice.
Conservación: en sitio seco y lejos del sol, que decolora los tejidos de colores fuertes con una rapidez sorprendente.
Todos se pueden ver y tocar en la tienda de Zaragoza, que con peluches es donde de verdad se valora el estado.


