Star Wars

Figuras, cascos y objetos de la saga, de las estanterías de un coleccionista.

Sobre star wars

Star Wars lleva casi cincuenta años generando objetos, y eso ha creado uno de los mercados de coleccionismo más grandes que existen. Aquí conviven figuras modernas de estantería con piezas de las que ya cuesta encontrar.

«Vintage» significa algo concreto. En el mundo Star Wars, *vintage* no es «viejo»: es la línea original de Kenner que se fabricó entre 1977 y 1985, y sus derivados de la época. Es un mercado con reglas propias, precios propios y coleccionistas que se saben los números de referencia de memoria. Todo lo posterior —las líneas de los noventa, las modernas de Hasbro, las Black Series— es otro mercado distinto, más asequible y con muchísima más oferta.

Suelto o en blíster. Una figura suelta y una figura sin abrir son productos diferentes. El blíster original multiplica el precio, porque se conservan muy pocos: la gracia del juguete era abrirlo. En una figura en blíster se mira el cartón —dobleces, tirones, amarilleo— y la burbuja —que no esté aplastada, agrietada ni despegada—. En una figura suelta se mira que estén todos los accesorios originales, que es donde está la trampa: un sable, un blaster o una capa que falten cambian mucho el valor, y son las piezas que primero se perdían debajo del sofá.

Cuidado con las reproducciones de accesorios. Existe un mercado enorme de accesorios reproducidos, perfectamente legítimo cuando se declara, que sirve para completar figuras a las que les falta algo. El problema es cuando no se declara. En general, los originales de época tienen un plástico con un brillo y una flexibilidad que las reproducciones modernas no clavan del todo.

El sol es el enemigo. El plástico de estas figuras amarillea con la luz, sobre todo los blancos —los stormtroopers son el caso clásico— y no hay vuelta atrás fácil. Una estantería frente a una ventana destruye una colección en pocos años. Lejos del sol directo y sin cambios bruscos de temperatura.

En cada ficha se dice el estado real y si falta algo. Y todo se puede ver en mano en la tienda de Zaragoza, que con figuras es donde de verdad se aprecia el estado.

Preguntas frecuentes

¿Qué se considera Star Wars vintage?
La línea original de Kenner fabricada entre 1977 y 1985, y el material de esa época. No es un sinónimo de «antiguo»: una figura de los noventa no es vintage aunque tenga treinta años. Es un mercado aparte, con precios y coleccionistas propios.
¿Cuánto le quita a una figura que le falte un accesorio?
Bastante, y más de lo que la gente espera. Un sable, un blaster o una capa originales pueden ser una parte importante del valor de la pieza, precisamente porque son lo que primero se perdía. Existen reproducciones para completar figuras, y son perfectamente válidas siempre que se diga que lo son.