Máscaras y terror
Máscaras de látex y objetos de cine de terror, para colección, para vitrina o para la noche que toque.
Sobre máscaras y terror
Máscaras de látex y objetos de cine de terror. Es una categoría con dos clientes muy distintos: quien la quiere para exponer y quien la quiere para ponérsela, y las dos cosas piden mirar detalles diferentes.
Látex, silicona y espuma. El látex es lo más habitual: ligero, barato y con muy buen detalle, pero es el que peor envejece — se reseca, se agrieta y amarillea con los años. La silicona es bastante más cara, pesa más y se mueve con la cara, así que es lo que buscan quien la quiere para llevar puesta y que resulte creíble. La espuma de látex es la de las producciones de cine: ligerísima y muy cómoda, pero frágil y cara.
Si es para ponérsela. Mira el tamaño de la abertura del cuello y de los ojos, que es donde más varía entre fabricantes; una máscara con la abertura pequeña es incómoda y se ve mal. Comprueba también la ventilación: las máscaras integrales sin agujeros discretos a la altura de la nariz dan calor a los diez minutos. Y si lleva pelo, cómo está implantado: el pelo cosido a mano aguanta, el pegado se cae.
Si es para vitrina. Lo importante es el acabado de la pintura y que el látex no esté ya reseco. Una máscara expuesta necesita un soporte con forma de cabeza: colgada de un clavo o apoyada en una estantería, el látex se deforma con su propio peso en cuestión de meses y no vuelve.
Conservación, que aquí es más importante que en casi cualquier otra categoría. Lejos del sol y del calor. Nunca guardada aplastada dentro de una bolsa: se marca y las marcas se quedan. Un poco de talco por dentro y por fuera evita que el látex se pegue a sí mismo, que es como se rompen la mayoría. Y si se guarda mucho tiempo, mejor rellena con papel para que mantenga la forma.
En cada ficha se indica el material y el estado real, incluidas las taras. Todo se puede ver y probar en la tienda de Zaragoza.
Preguntas frecuentes
- ¿Qué diferencia hay entre una máscara de látex y una de silicona?
- El látex es ligero y barato y da muy buen detalle, pero se reseca y se agrieta con los años. La silicona pesa más y cuesta bastante más, pero se mueve con la cara y resulta mucho más creíble puesta. Para vitrina suele bastar el látex; para llevarla, la silicona marca la diferencia.
- ¿Cómo se guarda una máscara para que no se estropee?
- Sobre un soporte con forma de cabeza y nunca aplastada en una bolsa, porque las marcas no se van. Lejos del sol y del calor, y con un poco de talco por dentro y por fuera para que el látex no se pegue a sí mismo, que es como se rompen la mayoría.
















