Graduar cartas en España: PSA, CGC y cuándo merece la pena
Qué es graduar una carta, en qué se diferencian PSA y CGC, cuánto cuesta desde España y en qué casos compensa de verdad. Con las cuentas hechas.
Graduar una carta es enviarla a una empresa independiente que la autentica, la puntúa del 1 al 10 y la sella en un estuche de plástico rígido. A partir de ahí, esa carta deja de valer «lo que valga una Charizard en buen estado» y pasa a valer lo que valga una Charizard PSA 9, que es un precio de mercado mucho más definido.
La pregunta no es si graduar mejora el valor. Casi siempre lo mejora. La pregunta es si lo mejora más de lo que cuesta, y esa respuesta depende mucho de la carta.
Qué hacen realmente
Las graduadoras valoran cuatro cosas:
- Centrado: cómo de simétricos son los márgenes, por delante y por detrás.
- Esquinas: si están afiladas o romas.
- Bordes: si tienen mordiscos o desgaste blanco.
- Superficie: arañazos, huellas, defectos de impresión.
De ahí sale una nota. Un 10 es una carta prácticamente perfecta. Un 9 es excelente con un defecto mínimo. Por debajo de 8 el sobreprecio se desploma en la mayoría de cartas modernas.
PSA frente a CGC
Son las dos que manejan la mayoría de coleccionistas en España.
| PSA | CGC | |
|---|---|---|
| Reconocimiento | El estándar de facto, sobre todo en cartas vintage | Muy asentada, fuerte en cartas modernas |
| Escala | 1–10, con «10» a secas | 1–10, con distinción entre 10 y Pristine 10 |
| Subgrados | No los muestra en la etiqueta | Sí: centrado, esquinas, bordes y superficie por separado |
| Estuche | Más fino | Más grueso, con sellado interno |
| Precio de reventa | Suele ser algo superior a igualdad de nota | Ligeramente inferior en vintage |
La regla práctica: para cartas antiguas y buscadas, PSA suele rendir más en reventa. Para cartas modernas, la diferencia se estrecha mucho y CGC compensa por los subgrados, que dan información a quien compra.
Cuánto cuesta desde España
Ninguna de las dos tiene sede en España, así que al precio del servicio hay que sumarle lo demás. Los conceptos son estos:
- El servicio de graduación, que varía según el valor declarado de la carta y la rapidez.
- El envío de ida, asegurado. No se manda una carta cara sin seguro.
- El envío de vuelta.
- Aduanas e IVA a la reimportación, que es lo que más gente olvida y lo que puede duplicar el coste de una tanda pequeña.
Por eso graduar de una en una casi nunca sale a cuenta. El envío y la aduana se reparten entre todas las cartas de la tanda, así que el coste por carta baja mucho mandando diez que mandando una.
Cuándo merece la pena
Compensa cuando se cumplen a la vez:
- La carta ya está en muy buen estado. Graduar una carta con las esquinas tocadas para que te devuelvan un 6 es pagar por confirmar una mala noticia.
- Hay diferencia de precio real entre la versión suelta y la graduada de esa carta concreta. Se comprueba en dos minutos mirando ventas cerradas.
- Vas a juntar una tanda, no una unidad.
- No tienes prisa. Los plazos se cuentan en meses, no en semanas.
No compensa cuando:
- La carta vale poco. El coste fijo se come cualquier revalorización.
- Está claramente dañada.
- La quieres para jugar. Una carta graduada no vuelve a salir del estuche sin romperlo.
El error más caro
Enviar a graduar sin haber comprobado antes el centrado.
El centrado es lo único de los cuatro criterios que no puedes mejorar y que no depende del cuidado que hayas tenido: viene de fábrica. Una carta con un margen visiblemente más ancho que el opuesto no va a sacar un 10 por muy impecable que esté el resto.
Míralo a contraluz antes de meterla en el sobre. Te ahorrarás la mitad de los desengaños.
Preguntas frecuentes
¿Puedo graduar una carta que ya está en un estuche de otra empresa?
Sí, se llama crossover. Se envía dentro de su estuche y la nueva graduadora la reevalúa. Se puede pedir que solo la cambien si alcanza una nota mínima.
¿Una carta graduada se puede falsificar?
La carta de dentro no, porque se autentica antes de puntuar. Lo que sí existe son estuches falsificados con etiquetas imitadas. Todas las graduadoras tienen un verificador online: se introduce el número del certificado y se comprueba que coincide con la carta que tienes delante. Hazlo siempre antes de pagar.
¿Merece la pena graduar cartas en español?
Depende mucho de la carta. En algunas expansiones antiguas, la versión española es más escasa que la inglesa y eso se nota en el precio. En cartas modernas, la diferencia suele ser pequeña. Como siempre: mira ventas cerradas de esa carta concreta antes de decidir.
